jueves, 6 de septiembre de 2007

Psicosis

He pasado más psicoseado que gusano en gallinero, y no es para menos: cada día hay más rollos que hacen quela gente esté más informada que antes, lo que irónicamente nos vuelva en idiotas informados. ¿A qué me refiero?

A qué mientras más información recibimos, ya sea sobre política, salud, (los más psicoseantes) etc. nos convertimos en esclavos de pensamientos negativos así como los dueños de las cosas que nos generan algún aliciente.

Ahora sabemos tanto de cáncer, digamos, de piel, que cualquier mancha pendeja que se nos aparezca en el trasero hace que inmediatamente se cruce por nuestra cabeza cosas como por ejemplo, nuestro funeral. Una ligera gastritis se convierte en un trágico cáncer de cólon, una ligera picazón testicular en algo como digamos... ¡CHANCRO!

Asimismo la hermosa vida política de nuestro país hace que el pesimismo invada lo más remoto de nuestras ya retorcidas mentes haciendonos alérgicamente suseptibles a terminología como honorable dip!#ado, referéndum obligatorio, política salarial, cota del Paute, Jorgito DobleBush, o la más reciente Asamblea Nacional, a la cual de entrada la veo como una gran payasada circense llevada a cabo de un hombre lleno de buenas intenciones, correazos y mentadas a los vivísimos de siempre.

Eso no quiere decir que realmente no haya gente que sí valga la pena, pero sin apoyo mayoritario del resto de sus compañeros de fórmula tan mediocres como oportunistas.

Retomando el tema de la psicosis, la mejor forma de limpiar nuestras cabecitas de la misma es muy sencilla: Vaya donde un médico, hable con alguien, comulgue en su parroquia más cercana, exorcicese, pásese el huevo, lo que ud. crea conveniente, pero no se quede callado y averigüe mejor, puede que lo que usted crea que es simple hipocondria realmente sea algo grave y empeore aún más la situación.

Y por favor, informe pero no contagie.

A propósito, mi columna sí expresa la opinión del blog, porque porsupuesto es mío.

Nhos leemos cuando nos leamos.